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Covidiario. 99 días, 99 autores

Alejandra Márquez Abella, Alma Maldonado-Maldonado, Álvaro Ruiz Abreu, Álvaro Ruiz Rodilla, Ana de Luca, Ángeles Mastretta, Antonio Saborit, Ariel Rodríguez Kuri, Arnoldo Kraus, Camila Ordorica, Camilo Rodríguez, Carlos Eduardo López Cafaggi, Caroline Tracey, Catalina Aguilar Mastretta, Daniela Tarazona, Delia Juárez G., Esteban Illades, Esther Charabati, Fernanda Pérez-Gay Juárez, Guillermo Fadanelli, Héctor Aguilar Camín, Hernán Bravo Varela, Jorge F. Hernández, Jorge Landa, José Antonio Aguilar Rivera, José Woldenberg, Juan Pablo García Moreno, Kathya Millares, Latife Salame Khouri, Lilian Chapa Koloffon, Lorena Migoya Mastretta, Luis Miguel Aguilar, Margarito Cuéllar, María José Rodilla, Marta Lamas, Martha Sosa, Mateo Aguilar Mastretta, Melissa Cassab, Mónica Lavín, Natalia Beristáin, Natalia Mendoza, Nicolás Celis, Nicolás Medina Mora, Paulina Chavira, Rafael Pérez Gay, Rebeca Leal Singer, Rebecca Zweig, Regina Blandón Marrón, Roberto Breña, Sandra Lorenzano, Santiago Hernández Zarauz, Santiago Ruy Sánchez, Sara Hidalgo, Sergio Mastretta, Sofía Ramírez Aguilar, Sofía Rulloni, Soledad Loaeza, Tania Ruiz Montalvo, Teresa Zerón-Medina Laris, Valeria Villalobos-Guízar, Verónica Mastretta, Vicente Quirarte, Yolanda Soler Onís

El 23 de abril del 2020 la revista Nexos lanzó en su edición en línea un diario colectivo para reunir apuntes, sucesos, incidencias y anécdotas personales del confinamiento. Un archivero de registros personales lanzado, por puro azar, en el Día Mundial del Libro. El encierro forzoso aún parecía una novedad. Su toma firme de la vida cotidiana empezaba a ser materia de prensa: diarios de escritores, cartas literarias, compilaciones de filósofos taquilleros o diagnósticos distópicos escandalizados ante los toques de queda y la vigilancia biométrica, llenaron páginas y pantallas. El cambio es repentino y las casas deben adaptarse. Las formas de habitarlas. Todas las ventanas se encienden a nuevos sentidos, los balcones se hacen palcos que llena una ovación a la misma hora, las cocinas se vuelven oficinas y los cuartos consultorios, los pasillos mutan a pistas para niños y pases de futbol, la escuela a puerta cerrada en la isla de la sala, el gimnasio en la terraza, conciertos sin butacas en la televisión del comedor y el privilegio del cielo a mares en el horizonte de quien sí tenga jardín. Cada mundo privado es, de un día para el otro, el mundo entero.

—Álvaro Ruiz Rodilla.

Fragmentos ilustrativos

«Cada uno y todos están también en su claustro, pensando en lo que nos espera. En lo que no sabemos qué tan malo será. En lo que por más cuentas que nos hacen y hacemos no acabamos de saber cómo viene.» —Ángeles Mastretta.

«Visito libros y modas de los años sesenta. Me he perdido estos días faltos de forma en la escritura de lo que quizá será una novela cuando el tiempo vuelva.» —Héctor Aguilar Camín.

«Todos los días son domingos. Aunque para los que estamos encerrados y haciendo labores de casa este año podría pasar como “el año del cansancio”. Cansancio físico, de hoy, y mental, por el mañana.» —Delia Juárez.

«Somos virus y hay que aceptar nuestro personal número de víctimas. En mi recuento sólo hay cuatro víctimas, pero es posible que sean más e incluso menos. Eso nunca se sabe.» —Guillermo Fadanelli.

«Nada de que los hombres son buenos por naturaleza ni boberías similares, cargan (cargamos) pulsiones destructivas que la civilización intenta contener, modelar, guiar. Y en ocasiones lo logra. Y en otras, pues no.» —José Woldenberg.

«Parece una trivialidad, pero cuando uno está internado por COVID-19 y se siente muy mal (por decir lo menos) y vulnerable en grado sumo, hay que agarrarse de donde se pueda. Incluso de unos numeritos: sístole, diástole, media, pulso, saturación de oxígeno, temperatura, glucosa.» —Roberto Breña.

«No tengo miedo de morir. Un paso y se acabó, todo empieza y termina. No voy a presumir: ver de cerca a la Muerte te transforma en otra persona. En cambio, temo al dolor, a los pasillos de los hospitales, a la soledad del camastro, a la tristeza de las despedidas, al balance de la vida, al cuerpo herido.» —Rafael Pérez Gay.

«Hablar de la pandemia como si fuera una guerra, nos convierte en soldados. No somos soldados y mucho menos héroes. Somos profesionales de la salud, seres humanos que se enferman y mueren como los demás.» —Latife Salame Khouri.

«El encierro es una forma de pertenencia y un detonante de la memoria. Un reencuentro con los ruidos ocultos de la casa a la que recién nos mudamos, y con los silencios, tan necesarios ante las alarmas y las motos que traen comida a los vecinos de enfrente.» —Margarito Cuéllar.

«Sólo nos queda nuestra rutina, la de antes, con la que hemos convivido estos últimos años, que se ha ido modificando conforme pasan los días, los meses y los años.» —Álvaro Ruiz Abreu.

«Yo soy esta sesentona a la que le da vergüenza sentirse más joven que su cuerpo, y que necesita escribir sobre mapas para poder abrazar a las personas y a las azaleas queridas y extrañadas.» —Sandra Lorenzano.

«Los días son una carpa desinflada a la que hay que construirle un andamiaje para no morir asfixiado por el peso de un presente eterno. Ya me cansé de forzar el optimismo para sostener la repetición de los días.» —Mónica Lavín.