• ISBN: 9786079357726
  • Precio: $ 265 MXN
  • Año de edición: 2015
  • Número de páginas: 228
  • Disponibilidad:
    Impreso eBook

Así escribo. Reunidos por primera vez en un libro, 53 escritores mexicanos cuentan la forma en que enfrentan el misterio de la creación

Alberto Ruy Sánchez, Aline Petterson, Álvaro Uribe, Ana Clavel, Ana García Bergua, Ángeles Mastretta, Antonio Ortuño, Antonio Ramos Revillas, Armando González Torres, Bernardo Esquinca, Bruno Estañol, Carlos Velázquez, Carmen Boullosa, Claudio Isaac, Cristina Rivera-Garza, Daniel Camacho, Daniel Espartaco Sánchez, Daniel Sada, David Miklos, David Toscana, Delia Juárez G., Eduardo Antonio Parra, Eliseo Alberto, Élmer Mendoza, Enrique Serna, Federico Campbell, Francisco Hernández, Francisco Hinojosa, Gerardo de la Torre, Guadalupe Nettel, Guillermo Fadanelli, Héctor Aguilar Camín, Héctor de Mauleón, Hernán Lara Zavala, Hugo Hiriart, Iván Ríos Gascón, J.M. Servín, José Agustín, José María Pérez Gay, Kyra Galván, Luis Jorge Boone, Luis Miguel Aguilar, Mónica Lavín, Myriam Moscona, Pablo Soler Frost, Pura López Colomé, Rafael Pérez Gay, Roberto Diego Ortega, Rosa Beltrán, Sabina Berman, Silvia Molina, Tedi López Mills, Vicente Quirarte, Víctor Manuel Mendiola, Xavier Velasco

“Escribir es como una droga. Se empieza por puro placer y acabas organizando tu vida como los drogadictos, en torno a tu vicio.” Esta frase del escritor portugués Antonio Lobo Antunes me llevó a reunir los testimonios de más de cincuenta escritores de diferentes épocas y países sobre su quehacer literario en Gajes del oficio. La pasión de escribir.

El lector dispone ahora de estas confesiones en forma de libro, páginas por las que pasan la decisión de dedicarse a la literatura, el deseo de narrar una historia, el miedo al fracaso, la obsesión ante el papel en blanco y, en fin, los demonios interiores que suelen perseguir a los escritores. Leer las confidencias de Así escribo nos revela que dedicarse a la literatura no representa, como la gente comúnmente cree, una vida de libertad y placer. El escritor tiene que luchar continuamente con su voz interior.

– Delia Juárez González